
Hablar de protección financiera para el futuro no siempre es fácil. Hay decisiones que preferimos posponer porque nos cuesta enfrentarlas, pero cuando se trata de cuidar a quienes más queremos, planificar con anticipación es un acto de amor y responsabilidad.
Una Póliza de Vida o de Servicio Funerario es justamente eso: una manera de asegurar que, pase lo que pase, nuestros seres queridos no tengan que lidiar con cargas económicas adicionales en los momentos más difíciles.
Pensar en el mañana es un acto de amor
La vida es impredecible y, aunque nadie quiere pensar en eventualidades, la realidad es que enfrentar una pérdida sin planificación puede ser emocional y financieramente abrumador. Los gastos funerarios pueden representar un golpe inesperado para una familia, y la estabilidad económica de los que quedan atrás puede verse afectada si no hay un respaldo adecuado.

Una Póliza de Servicio Funerario cubre todos los aspectos necesarios para que tus familiares no tengan que preocuparse por trámites ni gastos imprevistos. Desde la gestión de documentos hasta los costos asociados a la ceremonia y el entierro o cremación, esta cobertura alivia el peso de tomar decisiones difíciles en un momento de duelo.
Por otro lado, una Póliza de Vida va un paso más allá. No solo cubre los gastos inmediatos, sino que también garantiza un apoyo financiero para los beneficiarios, asegurando su bienestar a largo plazo. Ya sea para cubrir deudas, la educación de los hijos o simplemente mantener la calidad de vida familiar, este respaldo marca la diferencia cuando más se necesita.
Beneficios que brindan tranquilidad
Al contratar una Póliza de Vida o de Servicio Funerario, obtienes beneficios que van mucho más allá de lo económico:
Cobertura de gastos funerarios
Incluye cremación, traslado, capilla, preparación del cuerpo, compra del ataúd y parcela.
Plazos de espera accesibles
Solo 3 meses por muerte natural para la Póliza de Servicio Funerario y 180 días para adelanto por enfermedades graves en la Póliza de Vida.
Cobertura por invalidez total y permanente
En caso de incapacidad, la Póliza de Vida garantiza respaldo financiero.
Formato familiar
Posibilidad de incluir a cónyuges y padres hasta los 74 años, e hijos hasta los 25 años.
Protección ante enfermedades graves
Adelanto de suma asegurada en caso de diagnóstico de cáncer u otra enfermedad grave.
Renovación automática
Se mantiene activa cada año sin necesidad de gestiones adicionales.
Respaldo inmediato
Evita que tus seres queridos enfrenten gastos imprevistos y complicados trámites legales en un momento de vulnerabilidad.
La mejor decisión es la que tomas hoy
No se trata de pensar en lo peor, sino de asegurarte de que, sin importar lo que pase, tus seres queridos estarán protegidos. Tomar la decisión ahora significa que, en el futuro, ellos solo tendrán que enfocarse en lo más importante: recordar con amor y sin preocupaciones financieras.
Invertir en una Póliza de Vida o de Servicio Funerario no es un gasto, es una decisión que hace toda la diferencia. Infórmate sobre las opciones disponibles y elige la tranquilidad de saber que, sin importar lo que depare el futuro, tu familia estará respaldada.